Los sueños se hacen realidad

Vannia

26/05/2022

Los sueños se hacen realidad.

Hoy es un día superespecial para mí. Hoy es el aniversario de la unión que realizamos hace 10 años junto a Miquel.

Hace 10 años dije sí a compartir la vida al lado del hombre, con la mirada más dulce y el corazón más noble que he visto.

Me encantaría explicarte toda nuestra historia de amor, pero intentaré hacer un resumen para ponerte en contexto y luego explicarte por qué sé que los sueños se cumplen

Nos conocimos en Chile en 2011 y en 2012 nos casamos y nos mudamos a vivir a Barcelona. Con él he sido muy feliz y con él he aprendido a amar en libertad. Juntos iba todo de maravilla durante nuestros primeros dos años de matrimonio, pero luego esa sensación de mierda de sentir que algo va a salir mal, que alimenta el auto-boicot, lo empezó a destruir todo.

Todas las secuelas y la creencia de que yo no merecía nada bueno comenzaron a sacar lo peor de mí y así fue como en 2016 él me decía que ya no podía seguir a mi lado.

 Porque mis constantes cambios de humor. Mi mal genio y mi rabia agresiva e incontrolable la habían lastimado ya a un nivel profundo y difícil de reparar.

¿Y sabes que? Fue esta situación la que me llevo a romper con mi silencio. Ese amor tan grande que sentía por él fue lo que me lleno de valentía para explicarle por qué me comportaba así.

Los sueños se hacen realidad

El 02 de junio de 2016 un momento que aún sigue vivo y te lo cuento aquí.

En ese momento yo aún no entendía como su amor había hecho, que se rompiera en mí la promesa que me hice de llevarme el secreto a la tumba. Pero lo hizo y eso, cambio mi vida y salvo nuestra relación.

Miquel ha sido un pilar en mi proceso de sanación, su apoyo incondicional, su amor sin condiciones, su entendimiento y sostén han facilitado mi camino.

Hasta aquí te resumo esta historia de amor que me salvo la vida.

Ahora te cuento por qué los sueños se cumplen y esta es una historia triste, pero con final feliz 🙂

Como ya sabes, yo sufría abusos sexuales en mi infancia y adolescencia por casi 12 años, por varias personas. Pero el peor de todos era el abuso que sufría por parte de mi hermano que compartía habitación conmigo; ya te puedes imaginar lo fácil que lo tenía por las noches para abusar de mí.

Pues una de mis estrategias para evitar sus abusos era dormirme después de él. Y para esto yo lo que hacía era soñar despierta.

Déjame aclarar algo antes de que sigas leyendo. Durante muchos años los recuerdos de la infancia estuvieron bloqueados, los buenos y los malos y este también y no fue hasta hace 3 años que volví recordar esto en una meditación.

Cuando era pequeña soñaba despierta con un príncipe azul (como lo hacemos todas las niñas a las que nos han enseñado que necesitamos de un príncipe para que nos salve). Un príncipe que vivía muy lejos y que se enamoraba de mí. Un príncipe que no me hacía preguntas y no me veía sucia como yo me veía, un príncipe que me lleva lejos de todos los monstruos que atormentaba mi vida. 

Esto lo imaginaba por las noches y me distraía en adornar lo máximo posible el encuentro con el príncipe para no dormirme.

Los sueños se hacen realidad

¡Loco, verdad!! Pues eso fue lo que yo sentí el día que estábamos haciendo una meditación juntos en un acantilado en el sur de Portugal, cuando este recuerdo vino a mi mente. En ese momento abrí los ojos de golpe y lo vi a él. Mi príncipe de los ajos azules.

Me puse a llorar tanto que Miquel no entendía que estaba pasando. Pero esta vez mi llanto no era de dolor, este llanto venía de la tremenda emoción de saber que lo que mi niña sonó en su infancia y que le permitía sobrevivir hoy lo estaba viviendo yo.

Lejos de donde todo ocurrió, junto a un hombre que nunca cuestiono nada, no hizo preguntas. Solo se enamoró de lo que él veía en mí y yo no podía ver, mi alma.

Hoy te cuento mi historia, porque siento que es una manera de honrar los sueños de esa niña. De honrar sus maneras de sobrevivir y sus estrategias para evitar los abusos.

Hoy también te cuento esto porque siento que es una manera de honrar a este hombre. Honrar su amor y su apoyo incondicional.

Hoy estas letras son para ti Miquel, mi príncipe de los ojos azules.

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Categorías: Memorias

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