El Abuso Sexual y la Paradoja del Placer Físico

El abuso sexual y la paradoja del placer físico es una realidad dolorosa y confusa para muchas víctimas, como lo fue para mí.

Fui una niña atrapada en una situación que no entendía, y de la que no podía escapar. Cuando ocurrían los abusos, sentía, a mi pesar, un placer que no podía comprender. Era una jugada cruel de mi cuerpo sobre mi mente; algo en mí sentía placer cuando me abusaban.

La culpa me roía los intestinos y las preguntas me atormentaban. ¿Acaso no estaba yo involuntariamente consintiendo los abusos? ¿Acaso no era yo encubridora de esta siniestra felicidad que sentía mi cuerpo? Pero había algo que no encajaba, algo que contradecía lo que mi cuerpo experimentaba. Dolor con el placer, miedo con entusiasmo, repugnancia con anhelo.

He tenido que aprender, con ayuda de la terapia y mucha introspección, que lo que yo experimenté fue una reacción biológica, automática e independiente de mi voluntad. Mi cuerpo, de alguna forma, respondió a esa estimulación de la peor manera.

Al destruir el mito de que malinterpretamos el placer físico como consentimiento en el abuso, he podido sanar y comprender que cualquier parte del placer que sentí no cambió el hecho de que abusaron de mí. Yo no tenía ninguna culpa. A pesar de esa sensación de placer, continuaba siendo una niña a la que lastimaron y explotaron aquellos que se aprovecharon despiadadamente de mi vulnerabilidad y destruyeron mi inocencia.

El Abuso Sexual y la Paradoja del Placer Físico

Las reacciones involuntarias del cuerpo.

Los abusos sexuales involucran una explotación de poder y control, realizada sin el consentimiento de la víctima, sea niño o niña, adolescente o adulto. En casos de abusos en la infancia generan una confusión que puede ser aún mayor, ya que la víctima puede no tener una clara comprensión de la sexualidad.

Las reacciones físicas a la estimulación sexual, como la excitación, pueden producirse a pesar de estar en una situación traumática como una agresión sexual. Es importante entender que esas respuestas físicas, automáticas e incontrolables, son parte del sistema nervioso autónomo que regula funciones corporales fuera de nuestro control consciente, como la respiración, la función cardíaca, la digestión, y sí, también la excitación.

El Abuso Sexual y la Paradoja del Placer Físico: excitación no concordante

Nuestros genitales responden a los estímulos generando placer, independiente del contexto o situación. El hecho de no tener control sobre esta reacción no implica ninguna culpa o responsabilidad de la víctima. Es simplemente una respuesta física a la estimulación, que se conoce como excitación no concordante, y en ningún caso esta respuesta física de placer legitimiza un abuso sexual. El abuso siempre viola de manera devastadora los límites personales y los derechos fundamentales de las personas.

Si tú misma has vivido el abuso sexual y la paradoja del placer físico, quiero que sepas que tu cuerpo simplemente reaccionó a los estímulos, al margen de la situación traumática que estabas viviendo. No hiciste nada malo y no hay nada de lo que debas avergonzarte.

La culpa y responsabilidad siempre es y será de la persona que abusa. Eres inocente, fuiste víctima de una experiencia traumática que no solicitaste ni mereces. Independientemente de las reacciones de tu cuerpo, tu sufrimiento es real, tu dolor es válido, y tu experiencia merece ser creída y honrada.

Entiendo que puede ser más sencillo expresarlo que realmente comprenderlo, especialmente si has vivido creyendo que el placer experimentado indicaba tu consentimiento involuntario. Pero es crucial recordar que la responsabilidad de esa situación recae únicamente sobre el abusador.

Y recuerda: eres valiosa/o y mereces cuidado, respeto y amor, independientemente de tu pasado. Mereces sanar, crecer y florecer a pesar de las heridas. Nunca, nunca dejes que nadie te haga pensar lo contrario.

No tengas miedo de buscar ayuda, aquí estoy para apoyarte. Como terapeuta, te ofrezco un espacio seguro para lidiar con el dolor del pasado. Juntas, podemos trazar el camino hacia tu sanación.

Te recuerdo que puedes reservar un encuentro gratuito de 30 minutos para conocernos y explicarte con más detalles la metodología que he creado para acompañarte en tu camino.

Gracias por leerme, gracias por estar aquí.

Nos abrazo

Vannia.

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